Desde mediados de diciembre de 2025 llevo puesto el brazalete y desde entonces he notado cambios significativos en mi vida diaria.
Me siento más ágil, estable y en general más resistente. Al salir a correr, incluso en terrenos difíciles como la nieve, experimento más seguridad y control.
Internamente también algo ha cambiado. Estoy más tranquilo, más equilibrado y reacciono de forma menos emocional ante situaciones exigentes.
En el día a día me siento más lúcido, más estable y, tanto física como mentalmente, más preparado.“
Adicionalmente de mi entorno:
Mi hija, terapeuta ocupacional, informa de mayor seguridad en las conversaciones con padres e hijos, así como de mayor tranquilidad en situaciones grupales. Puede aceptar la retroalimentación (balonmano) de forma más clara y mejor.
Mi segunda hija, fisioterapeuta, percibe más estabilidad en su día a día y describe su situación física como más equilibrada. Tiene el síndrome de Thoracic Outlet y siente menos dolor y una reducción de la irritación nerviosa, más estabilidad en la sintomatología.