El 2024 ha sido un año muy duro para mí. He perdido a varias personas y, justo antes de que terminara el año, a mi marido le diagnosticaron cáncer en etapa terminal. Eso me ha conmocionado profundamente.
En mayo de 2025 tuve un colapso nervioso y comencé a tomar psicofármacos.
Recibí la pulsera en agosto de 2025 y la he llevado continuamente desde entonces. Durante este tiempo, he notado cambios en mi estabilidad interior. He podido reducir gradualmente la medicación, en consulta y con la supervisión de mis médicos.
Me siento más tranquilo, más claro y más firme en el día a día.
En enero de 2026, tuve una experiencia decisiva. Tuve el impulso de usar la pulsera de manera diferente y la cambié a mi pierna izquierda. Fue ahí donde hasta entonces había tenido molestias en la rodilla y la cadera.
Estoy agradecido por este desarrollo y estaré encantado de compartir mi experiencia.